about Nora

Nora, protagonista y guía de esta expedición, es la magdaleniense, recolectora–cazadora, que pintó el techo de la cueva de Altamira. Nacida hace 13.233 años en Santillana del Mar, en Cantabria, pintó a los 33 años, poco antes del derrumbe del año 11.000 antes de Cristo, que selló la entrada a la cueva, los bisontes y otros animales sagrados, obra que la hizo inmortal a esa edad. Durante todo ese tiempo ha vivido la vida nómada recolectora–cazadora de las españolas y españoles, confundida a veces con los mercheros, etnia nómada derivada de los magdalenienses, que a su vez la mayoría de neolíticos confunden con los gitanos y otras escondida en los sitios más inesperados que te desvelaremos al final de esta larga marcha.

Elba

¿Quien es Elba? ¿Por qué hablo de ella? Elba es la recolectora–cazadora de 9.300 años de antigüedad, descubierta en en 2006 en la Cova do Uro, en Chan do Lindeiro, Piedrafita, Lugo, junto a los restos de tres uros o toros salvajes, de ahí el nombre de la cueva, tan parecida a Lena físicamente que su retrato robot se parece como una gota de agua al de Lena. Así que lo utiliza como avatar en el mundo virtual en el que se desenvuelve este viaje al pasado, el presente y el futuro.

Elba, dibujada por Marga Sanín.

En 2017 se publicó que el carbono 14 había dado que los restos, descubiertos en 2006 en la Cova do Uro, en Chan do Lindeiro, eran de una mujer cuyo ADN es del haplogrupo U de los recolectores–cazadores europeos, subhaplotipo U5b1, originado en España  hace 20.000 años.

Era intolerante a la lactosa al igual que los dos cazadores–recolectores de hace 8.000 años descubiertos en 2008 en La Braña, Arintero, León, a 200 km de distancia de Elba. Ella tenía piel, ojos y pelo oscuro, mientras que el hombre de la Braña, que era también de piel y pelo moreno, tenía ojos aún más azules que el hombre de Cheddar, cuyos restos de hace unos 10.000 años fueron encontrados en 1903 en una cavidad de la garganta de Cheddar, en el suroeste de Inglaterra. La piel de los tres era marrón oscura tirando a negra; en el caso de los hombres, sus ojos eran de color azul intenso y su pelo oscuro y rizado, con una estatura de 1,66 metros. En torno a un 10 % de los británicos blancos actuales proviene, según los expertos, de aquellos hombres. No tengo el dato de cuántos españoles llevan dentro algunos de esos genes.

«Parece que el color claro de ojos entró en Europa mucho antes que la piel clara o el cabello rubio, que no llegaron hasta el comienzo de la ganadería», señala el investigador Tom Booth, uno de los investigadores del Museo de Historia Natural de Londres y el University College London, que en 2018 analizaron el ADN de Cheddar. La piel clara absorbe mejor la radiación ultravioleta y ayuda a combatir el déficit de vitamina D en climas con menos sol. Todos estos individuos vivieron en el mismo período cultural que Elba, el Mesolítico, el período intermedio entre el Paleolítico de hace 11.500 años y el Neolítico de hace 7.000. En las poblaciones europeas actuales parece haber permanecido algún rastro genético de los grupos humanos del Mesolítico a los que perteneció Elba, pero según Gloria González y otros genetistas, la herencia que puede quedar hoy de ellos es muy pequeña, declaró en 2020 Aurora Grandal a la prensa, con motivo de la recreación a tamaño de la mujer prehistórica Elba en el museo geológico de Quiroga e O laurel, Galicia. Ver: Carlos Cortes. 2020. https://www.lavozdegalicia.es/noticia/lemos/quiroga/2020/09/17/elba-indigena-prehistorica-piel-negra-courel/0003_202009M17C8991.htm

Su caso permite comprender las ocupaciones humanas del Paleolítico y sus incursiones en  las montañas para la caza estacional de especies como el bisonte, el uro, el tarpán, el encebro, la cabra montés o el ciervo.

Los primeros Homo sapiens o humanos modernos llegaron a Europa hace unos 45.000 años -a la península ibérica hace unos 40.000 años, se cree que procedentes de África. Hasta entonces, el continente europeo había estado poblado desde hacía 300.000 años solo por los neandertales, que eran de piel clara y en gran parte pelirrojos. Durante muchos milenios, los Homo sapien europeos actuales conservamos la tonalidad de piel oscura heredada de nuestros antepasados, aunque en el aspecto físico diferíamos mucho del que tienen las actuales poblaciones negras africanas. «La piel blanca apareció mucho más tarde, cuando entraron en Europa las poblaciones neolíticas de Anatolia [la actual Turquía] , que practicaban la agricultura y la ganadería», añade Aurora Grandal.

El blanqueamiento de la piel en las poblaciones neolíticas de Oriente Medio -según todo parece indicar- se debió al cambio de dieta y a la adaptación gradual al clima del hemisferio norte. Con el paso del tiempo, los agricultores y pastores neolíticos que avanzaban desde el este hacia el oeste fueron ocupando todo el continente y arrinconando a “los negritos”, los cazadores-recolectores mesolíticos de piel oscura, mucho menos numerosos. Estos grupos humanos arcaicos acabamos siendo absorbidos por los nuevos pobladores hasta aparentemente desaparecer por completo. Porque ¿qué es “desaparecer” en el flujo y la urdimbre de la vida?

En las poblaciones europeas actuales ha permanecido el rastro genético de los grupos humanos del Mesolítico a los que perteneció Elba en un grado muy reducido pero suficiente para reavivar un rescoldo que creíamos perdido.

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